Hasta Siempre

Abrí este blog antes de entrar en la universidad y al navegarlo encuentro recuerdos que me componen, que me descifran y me trasladan a instantes de mi vida llenos de eventos cursi, inocentes, sueños burbujeantes, algunas ideas y varios anecdotas. 

Amigo del Triunfo, me recuerda a mi prolongada adolescencia, que hace tiempo se despidió pero que con los nuevos ritmos no me había percatado, olvidando darle su merecido adiós. 

No descarto la posibilidad de algún día volver a este espacio, pero por los momentos sólo puedo decir "Hasta Siempre", no sin antes agradecer la compañía que me has brindado en cada letra.

¡Abrazos Gigantescos!


Dejando huellas


“Un maestro afecta a la eternidad; nunca sabe dónde termina su influencia”.
Henry Adams

A diario tenemos la oportunidad de influir en otras personas, y con ello, de hacer aportes valiosos en la vida de estas. Cada acción o inacción que asumamos deja un impacto en nosotros y en las demás personas y es ideal que esa huella sea positiva en cada oportunidad que tengamos y así poder brindar a la sociedad que nos rodea cambios positivos y avances que también nos beneficiarán. Todos los trabajos son importantes, desde lavar los platos en un comedor público, hasta el más alto cargo gerencial en una organización o país, todos cumplen funciones dignas e importantes, que pueden contribuir al bienestar de otras personas. Debes creerlo así y por ende, trabajar con la seguridad que dejas un impacto en otros.

A diario tenemos la oportunidad de brindar (nos) buen humor, carisma, sabiduría, aliento y mil cosas más. Si eres alegre, puedes llevar alegría a otros. Si eres líder, entonces enseña sobre ejemplo, y si eres madre o padre, entonces recuerda que tus hijos repetirán lo que ahora les dices a sus propios hijos.

Si estás consciente de lo importante que es tu participación en cada escenario, entonces tienes el chance de transformar cualquier realidad a algo positivo, y de enseñar a otros tus talentos, de influir y de generar cambios positivos. Muchas cosas cambian en la vida de las personas que descubren lo valiosa que es su presencia dentro de su familia, su empresa, comunidad, país… se convierten en líderes que dejan huellas.

Y la invitación en esta oportunidad es dejar huellas positivas, marcas que otros puedan recordar con cariño y que les sean útiles. Asegúrate de que nadie te recuerde como aquel profesor de bachillerato al que todos consideraban un amargado y le ponían apodos a sus espaldas. Que te recuerden más bien como el gran ser humano que eres, y que busca cada día ser mejor.

Cada persona debe ser consciente de sus pensamientos, que luego se verbalizan y se convierten en acciones sirven para inspirar o desagradar a otros seres humanos, y que de esta manera se dejan huellas, algunas permanentes, otras temporales… pero huellas finalmente.

Cada ser humano puede generar iniciativas únicas, especiales, creativas, multiplicadoras, integradoras, enérgicas y sinérgicas, sólo con hacerlas conscientes y convertirlas en acciones concretas dentro de un tiempo presente, puesto que cada uno juega un papel importante en cada escenario del que forma parte, somos protagonistas y actores de las obras y acciones que emprendemos a cada instante, impactando en nosotros mismos y en las personas que nos rodean.

La conferencista internacional Mariana Camandrelly dice en las reflexiones de su blog, “todo lo que vivimos nos conforma”, refiriéndose a que las experiencias que vivimos van dejando huellas en nosotros, es decir,  Las experiencias que vivimos forman parte de quiénes somos.

Si eres líder de algún modo, padre, madre, gerente, músico, recuerda que tienes el deber de dejar huellas en otros. Los líderes son personas que están en pleno conocimiento de su capacidad de influir en otras personas, por ello marcan el camino, dejando huellas en otros, transformando realidades, ampliando visiones, generando cambios que le generan bienestar a más seres humanos, de una u otra manera.

Líder, has que tu presencia sea magia, que tus obras sean perdurables y que tus historias sean ejemplos para que otros tomen iniciativas y mejoren sus condiciones de vida o sus actos. Los líderes somos responsables de marcar el camino que otros deben recorrer para que las visiones sean posibles se hagan realidad.

En cercanía de las fiestas navideñas, pon en práctica para tan especiales fechas tu poder de influir en otros y sigue dejando huellas mágicas en otros. Comparte conmigo tus comentarios, opiniones y sugerencias a través de mi cuenta en twitter y mis otras redes sociales a través del nombre @demasiadoNestor. 

Alcanzando Sueños


Decía Walt Disney “Si puedes soñarlo, puedes hacerlo realidad”. Creo que es una frase real y con grandes significados, utilizada además por muchos soñadores, motivadores y líderes en distintas áreas. Tenemos el poder de hacer nuestros sueños realidad, o bien, de alcanzar nuestras metas.

Este artículo está escrito para lectores que ya tienen un sueño, como tú. Y es la invitación formal (y por escrito) de alcanzarlo. Discrepo con la frase “luchar por un sueño”, porque no es una pelea, es más bien una conquista, donde el juego comienza por uno mismo y se pluraliza.

Generalmente hablamos de metas como algo que debemos alcanzar, casi siempre lejano, soñado y ubicado en el futuro. Más hoy la invitación está abierta, no para soñar metas, sino para alcanzarlas, hacerlas más reales que nunca. Es tiempo de conquistar nuevas alturas, alcanzar nuevos niveles, lograr eso que ya tenemos algo de tiempo proponiéndonos.

Crear y pensar en metas y sueños siempre es positivo, nos eleva a universos de posibilidades y nos llena de esperanza, expectativas y si somos un poco más perspicaces hasta le colocamos fechas, mediciones, y etcétera. Más la alegría que se genera al hacer realidad esos sueños y alcanzar esas metas, es significativamente superior, porque nos convierte a nosotros mismos en aquello que hemos soñado.

Hay que soñar con poder de realización, con la decisión sublime de cumplir lo que estamos creando en nuestra mente. Sueña libremente y cuando ya estés seguro de lo que quieres, que ya puedas verbalizar tu sueño, dirígete hacia éste, disfrutando y viviendo cada experiencia, aprendiendo, creando tus propios caminos y estableciendo tus propios records.
Eres absolutamente responsable de la felicidad de una persona, tú. Comienza a actuar, da ese primer paso para ser el conquistador de tu propia vida. La única persona que puede hacerte evolucionar eres tú mismo, así que deja a un lado las excusas y esfuérzate con valentía para triunfar en cada uno de tus propósitos.

Siéntete parte de la meta, porque lo eres. A medida que avanzas a tu sueño, te conviertes en éste, porque las experiencias que obtienes en el camino te transforman y a medida que te acercas eres un producto más completo de ti mismo, y de tu meta. Exploramos, como conquistadores, hasta alcanzar el nivel que esperamos… y así ocurre cada vez que tenemos un sueño y lo realizamos.

Por eso considero que es momento de alcanzar metas que detonen las alegrías de realización en nuestras vidas y desaten nuevas iniciativas e impacto positivo en otros, protagonizando vivencias que cumplen su propósito en nosotros, culminando aquello que hemos iniciado con antelación y es parte de lo que hemos estado buscando alcanzar.

¿Quieres ser líder? Entonces comienza por liderarte a ti mismo hasta que tus metas te conquisten. Eso hará que tengas influencia en otros, porque la pasión que detona un sueño cumplido es la pasión que se necesita para liderar, dirigir y trabajar con personas.

¿Quieres una organización exitosa? Haz que la gente que te rodea tenga sueños en común y como líder, dirígelos hacia esa gran conquista colectiva, y cuando los logren, celébralo con ellos.

¿Quieres un país exitoso? Hay que tener una visión como país, todos y cada uno de sus habitantes deben tenerla, para que jamás pierdan el norte y caminen en conjunto a la dirección que todos estamos buscando.

Aplica tu visión, tu meta y lo que sueñas en lo que vives. En la empresa, en el hogar, en tu profesión y lo que estudias, comunidad, país y crece con cada meta, y a medida que lo hagas, verás que otros se unirán. Sé testigo de tu propia realización, y sé el ejemplo para que otros hagan lo mismo. Si tienes sueños, ve a realizarlos, eso te hará más feliz.

Para finalizar, quisiera preguntarte ¿Recuerdas las doce uvas y los doce deseos de año nuevo, los que van a la par de las doce campanadas?, pues es momento para que ya los estés conquistando. Si lo haces, recuerda escribirme un tweet a @demasiadoNestor y así compartiremos tu alegría y evolución. Hasta el próximo. 


Decisiones Soñadoras


Estas líneas son siempre escritas pensando en lectores que son capaces de soñar y de actuar íntegramente a sus ideas, personas que como quién ahora lee esta línea busca oportunidades para aprender y mejorar, que sonríe al explorar y desarrollar competencias como ser humano y profesional a través de sus vivencias diarias.

Decía Walt Disney “Si puedes soñarlo, puedes hacerlo realidad”. Si puedes soñarlo, puedes hacer que pase… y me daré el gusto de repetirlo una vez más: PUEDES hacer que pase.  Porque eres capaz de crear los escenarios que te lleven a realizar cada sueño.

Vivimos envueltos en rutinas que nos prestan la sensación de seguridad, y actuamos conforme a aquello que nos es conocido, y por lo tanto, seguro. Sin embargo, existen inmensas posibilidades para los cambios y las mejoras que comienzan a partir de decisiones, grandes o pequeñas. Lo importante es que las decisiones que tomemos se encaminen y dirijan hacia nuestros sueños, a esa Meca que hemos esperado visitar desde siempre, o quizás desde este instante.

Mientras nos encontremos en zonas de confort, creyendo que nuestras rutinas conocidas representan seguridad, nuestros sueños y las posibilidades que estos desatan no tienen cabida en nuestros horarios  (ni en el trabajo, ni en la familia y tampoco los días feriados). Para soñar hay que tener libertad, dejar que los días traigan nuevas ideas, nuevas vivencias y experiencias, y estar conscientes lo que sucede en nosotros y en nuestro entorno para tomar decisiones que vayan en dirección a esos sueños.

Para soñar hay que ser libre de los paradigmas que hemos ido aceptando con el pasar del tiempo, y empezar a explorar nuestras propias vivencias y experiencias. Los mejores chefs del mundo tienen sus propias recetas, estilo y sazón, no copian a otros, saben que son auténticos y que eso es lo más importante para sus platillos. Así son tus sueños, son propios, no tienen que parecerse a lo de los demás y lo más importante es que sean genuinos.

¿Son nuestros sueños genuinos? ¿O estamos imitando el comportamiento de otros? ¿Estamos teniendo metas que son verdaderamente valiosas para nosotros? ¿Estamos limitándonos por nuestro día a día? ¿Hacemos espacio en nuestro horario para hacer cosas que nos acerquen a nuestro sueño?

Una amiga renunció su trabajo, el cual le brindaba cierta seguridad por distintas razones (salario fijo, seguro, etc) y su decisión está basada en su búsqueda de algo mejor para ella misma. Su familia dijo que era una locura, y en parte lo es, porque no tenía un plan de repuesto al momento de renunciar, más un tiempo después ella comenzó a aproximarse a su sueño de ser una gran fotógrafa profesional, que está creando su marca personal y que ya tiene un espacio en Internet, generando cada vez más clientes que aprecian su estilo, arte y esto le está generando las ganancias por encima de su sueldo anterior, es decir, ¡Tomó decisiones soñadoras!

Soñar implica riesgos, pero si tú crees que tu sueño vale la pena, entonces vale la pena también correr los riesgos. Como mi amiga, que cambió su rutina de trabajo para ser una fotógrafa, a pesar de los riesgos que esto implicaba.

No estoy diciendo que renuncies a tu trabajo. Estoy diciendo que te aferres más a tu sueño, y que camines hacia donde éste te dirige.

Para finalizar te invito a llegar a todas partes como el soñador que eres, genera un aporte,  toma decisiones, y crea los espacios necesarios para que eso que visualizas y que hemos llamado en esta oportunidad “tu sueño”. Planta en ti el coraje suficiente para perseguir desde donde estés tu sueño para que te conviertas, no en un soñador, sino en un “hacedor de realidades” y más que eso, en un “creador de tu realidad”.

Si vamos a tomar decisiones soñadoras, creemos sueños genuinos, que se parezcan a nuestro propio concepto de felicidad, dejando atrás los viejos paradigmas y dando espacio a lo nuevo. Les invito a compartir conmigo sus comentarios y opiniones a través de mi twitter, @demasiadoNestor. 


Construyendo en Presente


Los jóvenes venezolanos solemos escuchar en varios escenarios frases como “ustedes son el futuro”, sin embargo, en una opinión personal, el futuro no existe al menos que lo construyamos ahora, porque es en este preciso instante donde tenemos nuestro poder de accionar, el auténtico control sobre nosotros mismos y lo que estamos ejecutando.

El presente es exactamente lo que estamos viviendo en este instante y el único escenario donde realmente somos protagonistas y tenemos la potestad de escribir el guión tal y como queramos, es lo que ahora hacemos, y en eso nos convertimos.

Cuando soñamos, detonamos en nosotros mundos de posibilidades y creaciones de nosotros mismos que pueden llegar a ser maravillosas pero que se cumplen solamente si estamos dispuestos a trasladar esos sueños a nuestra realidad, convirtiendo nuestro HOY en acciones que nos acerquen cada vez más a lo que queremos para nosotros.

Cada uno de nosotros puede generar iniciativas únicas, especiales, creativas, multiplicadoras, integradoras, enérgicas y sinérgicas, sólo con hacerlas conscientes y convertirlas en acciones concretas dentro de un tiempo presente, puesto que cada uno juega un papel importante en cada escenario del que forma parte, somos protagonistas y actores de las obras y acciones que emprendemos a cada instante, modificando para siempre el presente y el futuro, nuestro destino, forjado por nuestras decisiones a cada instante.

Construir en presente tiene que ver también con conocernos a nosotros mismos para saber cómo vamos a aprovechar las situaciones, los aprendizajes y las actividades que hacemos, y de cómo éstas se alinean a lo que queremos para nuestras vidas. Y estando conscientes de quiénes somos, qué queremos y a dónde vamos, se harán tangibles las herramientas para materializar lo que nuestro corazón anhela.

Un refrán dice “somos lo que hacemos” y es una oración en presente, que dice que somos exactamente aquello que ahora hacemos, no lo que seremos o soñamos ser, sino lo que en este momento presente somos. Así como tú ahora, que eres un lector, porque eso haces.

Y aunque “somos lo que hacemos” no se ha dejado a un lado “lo que queremos ser”, porque si cada día lo buscamos, llegará un momento en el que nos convertiremos en eso. Le escuché decir en varias oportunidades a la conferencista Mariana Camandrelly “nos convertimos en aquello que perseguimos”, refiriéndose precisamente a este tema. ¿O es que los estudiantes no obtienen el título que durante años persiguieron? ¿Y es que no se convierten ello en profesionales luego de años de perseguir una meta?

De eso se trata “construir en presente”, de hacer algo ahora que se dirija a la dirección que nuestros sueños indican, a tener una meta marcada, pero dar pasos (no importa si pequeños) para llegar hasta allá.

Ya podemos cambiar la frase de “somos el futuro” por algo más cierto, por quizás “somos el futuro que hoy construimos”, porque “el futuro” o “el destino” existen si hoy lo forjamos, si en este momento lo creamos (no solamente con sueños sino con acciones) y lo buscamos.

Si vamos a construir en presente, seamos los protagonistas de nuestra vida, tomando las decisiones y acciones que nos acercan a aquello que soñamos, pensamos y creamos. Les invito a compartir conmigo sus comentarios y opiniones a través de mi twitter, @demasiadoNestor.